sábado, 5 de abril de 2014

No hay un método. Primer cumpleaños de Julia.

No hay un método. No hay un método para ser feliz ni para hacer feliz a nadie. No hay una norma, un decálogo, una programación. No hay una sola forma de criar a un hijo, una manera sola de alimentarle, de dormirle, de hacerle reír. No hay un método para el amor, para amar mejor y no mucho ni demasiado. No hay una metodología de la amistad y sus entresijos.

Hay una forma de vivir que es la tuya, la mía, la nuestra. Nuestra forma de ver la vida y el mundo. Nuestros miedos y nuestras esperanzas haciendo cócteles. Hay un instinto. Hoy, después de un año de maternidad, creo en el instinto más que nunca. Me volví instintiva con todo lo que significa mi hija y su existencia y con todo lo demás. Me volví más prudente con quien no lo fui antes y más sensible ante muchas situaciones que se me han ido presentando. Pero también más fiera en la defensa de los míos y más directa en las reacciones. Ya no doy tantos rodeos ni tantas oportunidades. Ha pasado un año y todo ha cambiado, aunque sospecho que yo no cambié tanto. Cambiaron mis horarios, mi calendario, mis prioridades. Mi amor se focaliza a ratos y a ratos se multiplica. Cambiaron mis tiempos, yo no cambié.

No hay un método para casi nada. Seguramente, no lo hay para nada. Hay una vida; la que vivimos y la que nos queda por vivir. Hay una nueva perspectiva; la que tú nos aportas, hija mía. Mi hija, mi amor incondicional, vida es lo que tú nos das.


4 comentarios:

Marcos dijo...

Precioso, tanto el texto como la foto ;)

Ferragus dijo...

Por tu intermedio, Laura, un abrazo a los tres.

Boris dijo...

Maravilloso post, lleno de ternura y felicidad, os deseo lo mejor a todos

Oski dijo...

:-) feliz por tu felicidad.

¡Un año ya!

Un abrazo grande.