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sábado, 23 de febrero de 2013

Los hijos del 23F



Algunos, aun, en el vientre de sus madres. Otros, despertando a la vida. Somos los hijos del 23F, los nacidos en el año 1981. Miro por la ventana y cae la nieve en cota cero sin cuajar. Al tocar el suelo se funde y deja un ambiente mojado y gris, como el del día de hoy. Las previsiones aciertan, ya no se acusa a los servicios de meteorología de errar, como antes. Otras previsiones, la económicas, auguran días más grises aún y nosotros, que somos los hijos de aquella era, de aquel evento tan trascendente, nos llevamos las manos a la cabeza y nos disponemos a enfundar nuestros pies con calcetines gordos para salir hoy a la calle. No salimos solos, salen con nosotros las generaciones anteriores y las posteriores, todos igual de jodidos. Sin sueños a los que aferrarse, sin poder confiar en nadie. El recelo nos invade, las instituciones están tan podridas como hace 32 años o quizá más. O quizá se sabe más ahora, pero, qué importa en realidad, si no lo pagan ni lo van a pagar. 

Mi madre dormía durante el 23F, pues yo demandaba mucha energía dentro de su cuerpo. No nevaba en la costa ese día, las nubes grises se concentraban en el Congreso y mi padre le llevó las buenas noticias al meterse en la cama. Hoy las nubes grises se amontonan sobre todos nosotros y, si no, las heladas o las lluvias. Todas ellas acompañan a esta fecha en la que tenemos que salir a protestar, a demostrar, una vez más, la indignación y el cabreo, aunque ya nos pese el cansancio y la apatía, aunque cada vez dudo más de que esta nieve no cuaje. 

Algunos, lo que son las cosas, con un ser creciendo en su vientre. Otros, maldiciendo la vida. Somos los hijos del 23F y salimos a la calle porque sabemos que nunca fue una democracia real y que, algún día, caerá por su propio peso, por el de la cantidad de mierda que tiene, por el de su corrupción, por el de la terrible desigualdad, por el del engaño al ciudadano...

Abríguense y no dejen de buscar una mano cálida con la que compartir el calor que aun nos queda y que nunca nos podrán arrebatar.


sábado, 16 de febrero de 2013

¡Ya está bien!

Hoy, por mi parte, un post muy breve pero muy contundente. He copiado la nota de prensa del sindicato de la enseñanza de Cantabria, Stec, del que quiero que conste que no soy afiliada. No tengo ningún interés especial en esta publicación por razones de afiliación, pero sí tengo interés en difundir esta nota de prensa que denuncia la situación  que afrontamos en los centros públicos de enseñanza en Cantabria. Cada vez menos dinero, cada vez, con más retrasos y recortes. Y no es pedir por pedir, es que somos un servicio público de nuestra comunidad que cubrimos el derecho fundamental de nuestros ciudadanos a recibir una enseñanza gratuita de calidad y digna. Estoy verdaderamente asqueada de la frase "No hay dinero" "Todos tenemos que hacer un esfuerzo" "Hemos vivido por encima de nuestras posibilidades" No, señores de la política  ¡ya está bien! El esfuerzo lo tenemos que hacer siempre los mismos, el dinero va en partidas presupuestarias a centros e instituciones que deberían ser privados y, por lo tanto, que deberían autofinanciarse. Y que alguien me diga, por favor, si realmente se le ha pasado por la cabeza que hayamos educado, enseñado, ayudado a niños y niñas con riesgo de exclusión social, hecho sonreír a familias, contribuido que sean más felices y aportado nuestro granito de arena a construir en una sociedad más equitativa e igualitaria, por encima de nuestras posibilidades. Eso nunca. Nunca.

Merece la pena leer esta nota de prensa.

NOTA DE PRENSA

LA CONSEJERÍA DE EDUCACIÓN DISMINUYE UN 30% EL DINERO ASIGNADO AL FUNCIONAMIENTO DE LOS CENTROS DOCENTES PÚBLICOS

A pesar de los reiterados desmentidos, con los que los responsables del Departamento de Educación del Gobierno Regional han venido negando veracidad a las denuncias de un fuerte recorte en la partida que la Consejería de Educación destina al funcionamiento de los Colegios e Institutos Públicos, esta semana se ha confirmado lo que -tanto nuestro sindicato, como los propios Centros- temíamos: el recorte anunciado ronda el 30% de media, que se suma al que ya se aplicó el año pasado por un montante de entre un 10 y un 15 por ciento.

En efecto, estos últimos días los Centros Educativos de la Enseñanza Pública de nuestra región han recibido las comunicaciones provenientes de la Consejería, donde se les informa de la cantidad asignada para el presente curso. La disminución varía de un centro a otro, llegando a situarse -en algún caso- en un 40% menos que lo recibido el curso anterior, si bien la media de todos los centros, ronda el 30% de pérdida.

Hay que indicar, igualmente que este anuncio no viene acompañado de cantidad de dinero alguna, ni de ningún compromiso de pago en fecha concreta. Es decir, la Consejería sólo anuncia que va a pagar menos, pero no dice cuando lo hará. Hasta el momento, los Centros sólo han recibido una pequeña cantidad en el mes de diciembre que corresponde al 20% aproximadamente, de lo que se solía cobrar en octubre. Como ya sucedió el año pasado, la Consejería paga tarde y mal, lo que aboca a algunos Colegios a sufrir verdaderos problemas de liquidez.

Una vez más, contrasta esta austeridad aplicada a los Centros Públicos con la ligereza con la que se malgasta el dinero de otras partidas de la propia Consejería, aunque sea para poner en práctica caprichos personales del Consejero (el traslado de las oposiciones de Secundaria a los meses de octubre, noviembre y diciembre ha generado un gasto extra importante, en sustituciones de los miembros de los tribunales, al tiempo que no ha reducido el efecto llamada -cifrado en un 70% de opositores de otras comunidades por el propio Miguel Ángel Serna- y ha dado como resultado que únicamente el 32% de los aprobados sean de las listas de interinos de Cantabria).

Otros gastos que permanecen inalterados, son los de mantener un organigrama de altos cargos con 6 direcciones generales, subvencionar colegios de élite, de la misma congregación a la que pertenece el Sr. Serna, y que segregan al alumnado por motivo de sexo (no olvidemos que esta misma semana la Junta de Andalucía ha retirado el concierto a 12 colegios en virtud de las sentencias del Tribunal Supremo que declaran ilegales estas ayudas, idénticas sentencias de la que Serna hace caso omiso, en el caso del Torrevelo) o mantener un despilfarro de millones de euros en mantenimiento de la Plataforma Yedra y en pagos a empresas externas que se encargan de servicios que los 10 altos cargos de la Consejería de Educación, Cultura y Deporte parecen incapaces de asumir.

En definitiva, es evidente que para Miguel Ángel Serna todos estos capítulos son más necesarios que la calefacción de los centros y el material indispensable para que los Colegios e Institutos funcionen. Este es el respeto que le merece la Enseñanza Pública y los interinos de Cantabria, que debido a su peregrina idea de las oposiciones de 2012, van a pasar a engrosar las listas del paro.

Cantabria, 15 de febrero de 2013

SECRETARIADO REGIONAL DEL STEC

lunes, 19 de noviembre de 2012

Otro post por Palestina



Enero de 2009. En el blog La chica de la trenza pelirroja, cuya autora es la abajo firmante, se publica Un post por Palestina en el marco de una iniciativa llevada a cabo en colaboración con Óscar (Utopía en días rojos). El motivo de esta iniciativa, que acabó convirtiéndose en un blog de blogs, fue promover una manifestación bloguera que denunciara el abuso que el estado israelí ejerce sobre la denominada Franja de Gaza, lugar donde recluye, aísla y masacra al pueblo palestino. La manifestación fue un éxito teniendo en cuenta los medios con los que contábamos, el limitado alcance de nuestros blogs y la no presencia de esas redes sociales a las que hoy estamos tan acostumbrados, que ya no podemos ni creernos que hubo un día en el que vivimos sin ellas.

Ayer escuchaba en la radio y leía en Twitter acerca de la nueva oleada de bombardeos en Gaza por parte de Israel. Escuchaba testimonios de periodistas, veía las imágenes en televisión y mi cuerpo volvía a estremecerse al pensar en una injusticia de tal magnitud y en que nada a cambiado desde entonces hasta ahora, ni desde el origen del conflicto hasta nuestros días. Ni un paso dado por una comunidad internacional que es hoy más cómplice de esta masacre que nunca. Ni un minuto de atención prestada a los miles de activistas que luchan por que se acabe este horror; ni un segundo para los artistas, periodistas y personas anónimas que se desplazan al territorio palestino, conviven con el conflicto y denuncian la situación.

Han pasado casi cuatro años pero nos reconocemos en los de entonces. Óscar se ha dirigido a mí a través de mi página de Facebook y me ha dicho que si desempolvábamos este asunto y yo, que me he acordado tanto de él y de este momento que a mí me pareció memorable, pido desde aquí hoy, de nuevo, una reflexión acerca de la situación injusta de sometimiento a la que Palestina se ve abocada. 

Complemento esta entrada con vídeos y textos llegados desde distintos  medios. Deseo de corazón no tener que volver a escribir con esta tristeza e impotencia sobre este asunto nunca más.

SALVADOS EN GAZA. EL PROGRAMA DE JORDI ÉVOLE SE TRASLADA A ISRAEL Y PALESTINA DONDE RECOGE TESTIMONIOS A AMBOS LADOS DEL MURO.
http://www.lasexta.com/videos/salvados/2011-enero-10-2011011100014.html

LUCES ERRANTES. INICIATIVA LLEVADO A CABO POR ISMAEL SERRANO EN COLABORACIÓN CON LA AGENCIA DE NACIONES UNIDAS PARA LOS REFUGIADOS DE PALESTINA.
http://www.luceserrantes.com/

SOBRE LO QUE OCURRE EN GAZA. REFLEXIÓN DEL ESCRITOR CARLOS TAIBO.


Sobre lo que ocurre en Gaza

Carlos Taibo

En los últimos días me ha tocado escuchar con relativa frecuencia que lo que sucede en Gaza en estas horas -las acciones militares israelíes- es culpa de las milicias de Hamás. O, por decirlo de otra manera, que si éstas no bombardeasen territorio israelí, nada estaría ocurriendo. A ese argumento conviene oponer los que siguen.

1. Malo es que se intente 
describir un conflicto de largo aliento sobre la base de lo que, en relación con él, ha sucedido en un período de tiempo tan breve como cercano. Para entender lo que ocurre en Gaza en estas horas hay que prestar atención a la historia de Palestina desde 1947, y entonces aparecen con claridad el poderoso y el débil, el invasor y el invadido, el colonizador y el colonizado. ¿Qué diríamos de un examen del desembarco de Normandía que, focalizando en exclusiva la atención en lo que ocurrió aquellos días, interpretase sin más que la Wehrmacht alemana era un ejército que se defendía frente a las iras incontenidas de los comandantes aliados?

2. Es dolosa, en particular, la ignorancia de lo sucedido en Gaza desde mucho tiempo atrás. Parece obligado hablar del hacinamiento de palestinos expulsados de sus casas y tierras, de la represión, la segregación y la explotación. Y en los últimos años del bloqueo. Cuando se decide ignorar todo esto, es muy sencillo llegar a la conclusión de que quienes lanzan esos cohetes son, sin más, locos islamistas que actúan de manera airada y caprichosa. Aunque no tengo intención alguna de defender su conducta, esta última nace de un escenario insoportable, y de un callejón sin salida. Hamás, en singular, es un producto insorteable -tal vez deseado- de la política de Israel. No ha nacido de la nada.

3. Curioso resulta que las más de las veces no se preste atención a una discusión importante: la relativa a la proporcionalidad -a la falta de ella- de las acciones militares israelíes. Ahora como siempre, el número de muertos del lado palestino es mucho más alto que el del lado israelí. El hecho de que entre los muertos palestinos se incluyan con extraordinaria frecuencia civiles inocentes, y niños, nos emplaza ante lo que sólo puede calificarse como terrorismo de Estado. ¿Qué es peor: el terror que ejerce un grupo ‘privado’ o el que despliega una maquinaria estatal que, para colmo, se autocalifica como Estado de derecho y disfruta de un franco reconocimiento internacional? Más allá de lo anterior, conviene recelar de la idea de que Israel no pretende otra cosa que dar réplica a las agresiones que padece: esa cantinela la hemos escuchado muchas veces cuando el objetivo de los gobernantes israelíes era proseguir, sin más, con la conquista de territorios y con su secuela más común en forma de expulsión y exterminio de poblaciones palestinas. Recupérense al respecto las sabias palabras que Noam Chomsky ha difundido las últimas horas.

4. Dejemos las cosas claras: quienes bombardean Gaza son, en realidad, las potencias occidentales. Hace tiempo que éstas otorgaron a Israel un papel relevante: el de gendarme regional que debe acabar con cualquiera que plante cara al proyecto colonial que defienden en la región más tensa del planeta. De ahí, por cierto, el silencio connivente de nuestros gobernantes ante lo que ocurre en Gaza.





viernes, 9 de noviembre de 2012

Stop desahucios


¿Tiene que seguir suicidándose gente para que se haga algo? Es increíble. Vergonzoso.

lunes, 15 de octubre de 2012

Cortinas de humo


Que últimamente el panorama social y político está bastante revuelto no es noticia. Que los dirigentes políticos son, a todas luces, cada vez menos capaces de gestionar y resolver situaciones críticas, es una obviedad. Gracias a su ineptitud cada vez son menos valorados por la opinión pública y eso conlleva una radicalización de las posturas y el planteamiento en el seno de la población de por qué son nuestras instituciones las que son, por qué es éste nuestro sistema electoral y parlamentario y por qué tengo yo como ciudadano que participar de él si mi participación es escasa y no sirve absolutamente para nada. Mucho se ha criticado al movimiento 15M por iniciar este clima de manifestación del descontento precisamente con estos planteamientos pero no cabe duda de que razón no les faltaba en ellos  y de que ahora la mayoría de nosotros piensa de esa forma (incluidos, se entiende, aquéllos que en su día conservaban aún cierta esperanza en la clase política y sus capacidades).

Todo esto es grave, preocupante y nos afecta a todos pero hay algo que últimamente sucede con frecuencia y que me gustaría destacar por vergonzoso entre las muchas vergüenzas que ya de por sí tenemos, y que se trata de las cortinas de humo. El sábado, por poner un ejemplo, tuve a bien ver el programa Al Rojo Vivo (edición especial) de La Sexta. El tema que centraba el debate que abrió el programa fue la famosa frasecita de Wert sobre la españolización de los alumnos catalanes y, cómo no, la reprimenda de Juan Carlos tanto a él como a Rajoy el día del famoso desfile del 12 de octubre. No voy a entrar a valorar la frase, ya lo han hecho otros por mí, lo que a mí me chirría en todo este asunto es que el día de la frase, se debatía en el Congreso la llamada Ley Wert, es decir, el proyecto de ley que el gobierno con su ministro a la cabeza pretende implantar en nuestro sistema educativo y que está plagada de asuntos de sumo interés para un debate y mucho más. He ahí una cortina de humo. La frase de Wert que, por cierto, ya se ha hecho un hueco entre los más histriónicos personajes de nuestra política porque no dice una buena, tapa la verdadera noticia, la importante, la que nos afecta de lleno a los ciudadanos catalanes, cántabros y andaluces, es que esta ley se aprobará por un gobierno en mayoría absoluta y pasará a formar parte de la ristra de leyes de ordenación de un sistema educativo al que ya le pesan tantas reformas ideológicas mientras continua adoleciendo de una ley realmente educativa. Pero, a quién le interesa la ley y sus entresijos si hay carnaza política y periodística de la mano de una frase dicha por Wert muy a propósito, en mi opinión, con el objetivo de provocar y ocultar un debate que a él no le interesa tener.

Y como éste, hay tantos otros ejemplos de cortinas de humo, entre los que me atrevería a incluir el debate acerca de la independencia de Cataluña, que tan bien le ha venido a Artur Mas para que se detengan las protestas por los brutales recortes que su gobierno está llevando a cabo. Ocultan el verdadero debate, el que de verdad tiene calado y trascendencia, aquél que no debiéramos bajo ningún concepto dejar que nos oculten y por el que de verdad merece la pena discutir y luchar es la intención primera y última. Desafortunadamente, estas maniobras de distracción surten el efecto deseado por los mandatarios. Dividen a la opinión pública y le hacen entrar en debates que, interesantes o estériles, en último término desvían su atención del hecho principal y, lo más grave, generan un clima de crispación los unos con los otros que a ellos les viene muy bien pero que a nosotros nos viene fatal.

Ahí dejo esta pequeña reflexión que recojo de un malestar claro que he detectado a mi alrededor y que va más allá del enfado por la situación de crisis, de recortes o de incapacidad de los políticos para gobernar y representar y que se centra en esa crispación común a todo ciudadano de a pie que se encuentra debatiendo y presenciando debates que no hacen sino ocultar el verdadero problema.


Para más información acerca de la Ley Wert: http://www.yoestudieenlapublica.org/stop.php
Un fragmento y una pequeña reseña del programa Al Rojo Vivo del sábado 13 de octubre: http://www.lasexta.com/programas/al-rojo-vivo/autocritica/roig-gobierno-deberia-catalanizar-espana_2012101100127.html




miércoles, 11 de julio de 2012

Todos somos mineros

Llevo unos días dándole vuelta a la forma de afrontar este tema pero al leer ahora mismo este artículo de Isaac Rosa en eldiario.es ya no le doy más vueltas. Lo difundo y lo suscribo.


Soy minero. Isaac Rosa.



Que en estos tiempos hipertecnologizados hayan tenido que ser los mineros los que enseñen el camino al resto de trabajadores, da que pensar. Que en la época de empresas flexibles, sociedad de la información, economía global, riqueza virtual y trabajadores desubicados y desideologizados, hayan tenido que ser los viejos mineros, con sus duras herramientas, sus manos callosas y su fuerte conciencia de colectivo, los que salgan a la luz y echen a andar para que los sigamos, debería hacernos pensar qué nos ha pasado a los trabajadores durante los últimos años, qué hemos hecho y dejado de hacer, qué nos han hecho y qué nos hemos dejado hacer.
Habrá quien diga que el protagonismo minero de estos días es pura coherencia: si la crisis y las políticas anticrisis suponen para los trabajadores un salto atrás en el tiempo, un regreso a trompicones al siglo XIX, nadie mejor que los mineros al frente de la manifestación, ellos que con tanta rotundidad encarnan aquellos tiempos iniciales del movimiento obrero. Pero no estamos ante un asunto de coherencia histórica, sino mucho más.
Las emocionantes escenas vividas en cada pueblo por donde han pasado los mineros en su marcha hacia Madrid, la acogida, las palabras de ánimo, las ayudas recibidas, la solidaridad extendida por todo el país, en las calles y en las redes sociales, y finalmente el recibimiento en la capital y el acompañamiento en su protesta por tantos trabajadores, deberían ser un revulsivo, marcar un punto de inflexión en la construcción de resistencias colectivas. Los mineros han roto algo, han despertado algo que dormía en nosotros, nos han empujado.
Sé que hay un componente no pequeño de simpatía que escapa a las razones de su protesta. Hay algo de justicia histórica, de memoria, de sentimentalidad obrera si quieren, en el cariño que los mineros reciben estos días, y digo cariño con intención, porque en ocasiones se trata de cariño más que de comprensión de sus reivindicaciones. La figura del minero, con su casco, su lámpara y su rostro ennegrecido está fuertemente arraigado en el imaginario de la clase trabajadora desde hace siglos, y por eso con los mineros no funciona el habitual discurso de los “privilegiados” con que algunos intentan anularlos desde la derecha mediática (por eso, y porque la minería representa desde siempre lo más duro y peligroso del mundo del trabajo, y su fatiga, lesiones, enfermedades y accidentes no casan bien con ningún privilegio). Por todo ello, por su condición popular de héroes de la clase obrera (demostrada, por otra parte, en tantos episodios de lucha en efecto heroica a través de siglos), parece natural que los mineros encuentren todo ese calor a su paso por los pueblos. No creo que una marcha a pie de, pongamos, camareros, albañiles, periodistas o funcionarios, lograse tanto apoyo, tanto cariño, tantos recibimientos, homenajes y adhesiones, por justas que fuesen sus reivindicaciones.
Pero más allá de ese componente emocional, importa el momento en que se ha producido esta salida de los pozos. En un momento de terror económico como este, cuando los trabajadores nos sentimos acorralados, desesperanzados, y nuestra resistencia se limita a adivinar por dónde vendrá el siguiente golpe, la aparición en escena de los mineros puede ser la lucecilla al final del túnel (el túnel en que andamos perdidos los trabajadores, no el tópico túnel de la salida de la crisis donde la única luz que se ve es la del tren que viene de frente), la señal que estábamos esperando. Los mineros nos están dando una lección que no deberíamos dejar pasar, y que va más allá de sus reivindicaciones por justas que puedan ser.
Y lo son. Los mineros tienen razón en su lucha, y no voy ahora a extenderme en por qué tienen razón. La tienen por todos los motivos que ya habrán oído y leído estos días, pero incluso si no tuviesen esos motivos, seguirían teniendo la razón de su lado, por una elemental cuestión de justicia histórica. Se lo debemos, a ellos y a las generaciones de mineros que les anteceden, y eso basta para que estemos obligados a respetar su medio de vida y sus territorios, ofrecerles salidas dignas y no escatimarles un dinero que es calderilla comparado con los rescates financieros. Pero insisto: lo que hoy me interesa no es tanto su lucha particular (que apoyo), sino esa lección de dignidad, solidaridad y resistencia que nos dan al resto de trabajadores. Todos nos hemos sentido interpelados estos días por la lucha de los mineros, en dos direcciones: porque en su reivindicación de un futuro digno cabemos todos los que igualmente carecemos de ese futuro; y porque la contundencia de su lucha hace más evidente nuestra pobre reacción ante los ataques sufridos.
En cuanto a lo primero, la reivindicación de los mineros es extensible a todos nosotros. En los mineros vemos nuestro pasado, nuestra conciencia de clase que en algún momento perdimos o nos arrebataron, las posibilidades de lucha colectiva que hoy no encontramos. Pero sobre todo, vemos en ellos nuestro futuro: en su grito para no ser abandonados, para no desaparecer, para no ver arrasados sus pueblos y comarcas por el paro y la inactividad, asoma un resquicio del futuro que nos espera a todos, convertidos todos en trabajadores abandonados a nuestra suerte, abocados a un largo tiempo de escasez, de miseria; a merced de un viento que no deja nada en pie; con millones de empleos en extinción, y toda España convertida en una gran comarca minera amenazada por la desolación y la falta de salidas.
En cuanto a lo segundo, la dureza clásica con que resisten los mineros, la violencia con que responden a la violencia, hace que debamos buscar otra palabra para denominar lo que hacemos los demás, eso que a menudo llamamos de manera exagerada resistencia. Mientras nosotros ‘incendiamos’ las redes sociales, los mineros prenden fuego real a las barricadas en las autopistas. Mientras nosotros convocamos una huelga cada dos años, sin mucha convicción y sobre todo sin continuidad, los mineros eligen la huelga indefinida durante semanas, inflexible. Mientras nosotros escribimos posts y tuits de denuncia contra los recortes (yo el primero), ellos se encierran en los pozos, paralizan el tráfico, levantan en pie de guerra comarcas enteras, y finalmente echan a andar por la carretera. Mientras nosotros pintamos ingeniosas pancartas y componemos simpáticos pareados para gritar en manifestación, ellos se enfrentan a cuerpo con la Guardia Civil. Mientras nosotros retuiteamos y damos miles de “me gusta” para apoyar las reivindicaciones de los colectivos más castigados, ellos van pueblo por pueblo dando y recibiendo abrazos, compartiendo comidas y techo. Mientras esperamos al próximo aniversario para volver a tomar las plazas, ellos se plantan en la Puerta del Sol tras haber hecho suyas las plazas de todas aquellas localidades por las que pasaron.
La lección está clara: ante el ataque total contra los trabajadores, estos no son tiempos de hashtag, sino de barricada. Frente a la solidaridad efímera de la red social y la indignación inofensiva, son tiempos de caminar juntos, de compartir encierro o marcha, de encontrarse en las calles, de abrazarse como ya no nos abrazábamos, como estos días se abrazaban los mineros con quienes los esperaban a la entrada de cada pueblo.
Por todo ello, el gobierno no puede permitir que los mineros ganen este pulso: porque si triunfan, estarán dando un mal ejemplo para el resto de trabajadores, que podríamos tomar nota, aprender la lección, seguir su ejemplo para ser escuchados, para no ser pisoteados, para no seguir perdiendo: luchar, resistir, construir redes de solidaridad, ser firmes, llegar hasta las últimas consecuencias, tomar la calle, recuperarla. Por eso la durísima represión policial contra los mineros y su criminalización mediática.
Por las mismas razones los trabajadores necesitamos que los mineros ganen este pulso: porque su victoria despeja el camino para nosotros, y en cambio su derrota nos haría más difícil levantar la resistencia. Por eso hoy todos somos mineros, y tenemos que estar con ellos. Por justicia, por historia, por memoria, porque lo merecen. Pero también por nosotros, porque si ellos temen por su futuro, el nuestro es más que negro, negro carbón.

jueves, 7 de junio de 2012

El drama de La Pereda

Manuela tiene unos 75 años y vive en la residencia de La Pereda (Santander) desde hace varios años. Es viuda y por un problema con el piso donde vivía, tuvo que abandonarlo. Pidió plaza en este centro donde, pagando un porcentaje alto de su pensión, reside y hace su vida. Se relaciona a la perfección con el personal del centro y con sus compañeros y compañeras. Acude a clases de informática para estar al día y ha acondicionado su vida a este lugar al que, hoy por hoy, pertenece. El CAD La Pereda cierra sus puertas y deja a Manuela y a decenas de personas más en la  calle o, al menos, es así como ellos se sienten. El Gobierno de Cantabria, que se caracteriza básicamente por lamerle el culo al gobierno central y poco más, lo cierra y redistribuye a los residentes por varios centros de la Comunidad de Cantabria. Y he ahí el drama del que, hasta que no lo escuchas de la boca de uno de ellos, no te haces realmente consciente. Manuela paga por una habitación individual con baño propio y se muda, obligada, a una habitación compartida con baño para cuatro. No lo entiende. El centro de La Pereda no está acondicionado según la normativa para cierto tipo de dependencias. De acuerdo, pues adáptenlo, señores. No. Lo echamos abajo y veremos a ver lo que hacemos con el solar que, a la sazón, está en El Sardinero, a escasos doscientos metros de sus hermosas playas (si se me permite la subjetiva apreciación) y rodeado de carísimos edificios de viviendas ajardinadas, con piscina y pista de tenis-pádel. Manuela está triste y también Ángel, al que destinan a Laredo. Es santanderino y Laredo se encuentra a unos cincuenta kilómetros de Santander. Su familia y amistades están en la capital y normalmente, las personas como Ángel no disponen de vehículo propio puesto que se trasladan fácilmente utilizando el transporte público. 


Ya sé que no es una tragedia, que hay cosas terribles pasando. Filo y Tere no andan mal económicamente pero eligieron vivir en una residencia porque no querían ser una carga para sus hijos ni plantearse envejecer con las dificultades de vivir solas en sus casas que, todos sabemos se vuelven trampas mortales con los años. No es una situación límite porque te reubican pero yo me pregunto ¿qué hay de la dignidad y del respeto? ¿qué hay de la libertad de elegir vivir, insisto, pagándolo, en un centro que se adaptaba perfectamente a tus circunstancias e intereses? Por no hablar del personal laboral. Del total de los trabajadores del centro, entre 40 y 50 personas son personal de este tipo y, en principio, se van a la calle. A los funcionarios, unos 40,  los trasladan con el consiguiente despido de parte del personal laboral de los centros que los absorben. Está claro que la consecuencia del cierre, en este ámbito concreto, es el despido en cadena de un número elevado de trabajadores en tiempos en los que, se supone, hemos de fomentar la creación de empleo. 


Desde aquí aconsejamos no acalorarse demasiado a los afectados, y dejar todo el marrón en manos de la Virgen del Rocío que, según la Ministra de Desempleo Fátima Bañez, nos da trabajo, alegría, esperanza y...¡ la vida si hace falta!


jueves, 31 de mayo de 2012

Referéndum


El ayuntamiento de Guijo de Galisteo (Cáceres) ha planteado a sus vecinos un referéndum para que elijan seguir destinando el dinero correspondiente a festejos taurinos del presupuesto municipal a estos eventos o bien, eliminarlos y destinar el dinero al fomento del empleo. Tiene sentido que, según el teniente de alcalde, la única parte del presupuesto que se puede tocar sea ésta y tiene su lógica que muchos vecinos, especialmente los mayores del lugar, deseen que se destine a crear puestos de trabajo y vean esta iniciativa como buena. Las voces más discordes con la propuesta provienen de algunos jóvenes del municipio cacereño que prefieren no quedarse sin fiestas pues dicen que atraen a turistas u otros que no se fían de que el dinero se emplee, precisamente, en emplear a sus parados. Digna de valorar es, en todo caso, la idea de someter a referéndum esta iniciativa. Una consulta popular es siempre bien recibida en tiempos en que la democracia se nombra mucho pero se practica más bien poco (Lo llaman democracia y no lo es, que cantaban los indignados del 15M)

¡Ay, las decisiones municipales! Tan desconocidas en ocasiones, tan olvidadas entre tanto titular de corte económico. A no ser, claro, que se distingan y encuentren su minuto de gloria por ser, sencillamente, grotescas. ¿No pensó, acaso, el equipo de gobierno de Tarifa que  el Plan Parcial de Valdevaqueros no iba a poner los pelos de punta al personal? Señores, que estamos sensibles con todo el tema del ladrillo, de la burbuja, del hormigón. ¿Urbanizar una playa? ¿Construir en la costa? Eso toda la vida sonó fatal pero hubo un tiempo en que colaba y muchos constructores se forraban y muchos chabalitos abandonaban la escuela y todo eso que todos sabemos bien. Pero a día de hoy, para plantearse algo así, hay que tener o muchos bemoles o pocos escrúpulos, no sé. Se ve que en Twister le están dando caña al asunto, no obstante. ¿Habría que someter esto también a referéndum? ¿Y cuántas cosas más?


lunes, 23 de abril de 2012

Salvados por la Sexta

La tele es una mierda: ¿tópico o realidad? Esta mañana, en una consulta la recepcionista ha pasado por la sala de espera y ha preguntado a los pacientes si querían ver la tele, pues ésta se encontraba apagada en ese momento. Sí, no, da igual, división de opiniones. Si total, para lo que dan por la mañana, dice un señor. ¡Y por la tarde!, añade una señora. La recepcionista se va sonriendo y meneando la cabeza.

La tele es una mierda. Para mí no es un tópico, es una realidad. Y lo lamento porque no creo que cueste tanto hacer una buena programación. La televisión pública había empezado a aumentar su audiencia gracias, por un lado,  a una inyección económica importante para la producción de series y programas propios y, por otro, a la desaparición de la publicidad en todos sus canales. Hoy se encuentra en una situación complicada, con recortes que afectan a su plantilla, a su programación, a la producción de programas y, lo peor, con la intervención a saco del nuevo gobierno amenazando seriamente su imparcialidad.

La tele es una mierda, una basura, si no se quiere usar la palabrota pero hay programas en ella que a una le salvan de pensar en el suicidio tras una tarde febril en el sofá y están, básicamente, en la Sexta. Ya mencionamos La sexta columna en un post reciente, que nos gusta porque es ágil y va directo a la noticia. El Gran Wyoming es un líder espiritual para algunos de nosotros. Sigo el Intermedio desde sus inicios (y va en serio, no miento como los artistas que lo prometen cuando les entrevistan desde este espacio y luego no tienen ni idea del programa) y me sigue enganchando. Yo diría que, salvo ciertas secciones, es un programa redondo.  La hora de emisión, el tratamiento de la actualidad con humor del bueno, los presentadores y entrevistadores y, por supuesto, el Gran Wyoming. Un crack.

Y para salvación, la de Salvados. Los domingos a las 21.30, una cita ineludible con un periodismo que yo no sé si es bueno o no. Tampoco me interesa saberlo, lo que tengo claro es que Jordi Évole le hace al entrevistado esas preguntas que a mí se me pasan por la cabeza y, para ello, utiliza ese tono de voz, ese sarcasmo y ese encanto particular a la hora de dirigirse al entrevistado, sea del corte que sea que, desde luego, la mayoría de los periodistas no tiene. Nunca conocí a alguien que busque follón como él, de aquella callada manera que cantaba Milanés. Es respetuoso e irreverente a la vez, cortés y educado, pero atrevido. Y arriesga, arriesga mucho en sus exposiciones e interpelaciones. Eso posiblemente es lo que más gusta de él. La tranquilidad con la que se arriesga en cada pregunta (algunas veces, se arriesga a llevarse una hostia, diría yo).

Pues eso, que esto no pretende ser una crítica ni mucho menos, pero es que de los tópicos y de las consultas de los médicos, salen muchas cosas para escribir.

miércoles, 18 de abril de 2012

De monarquías y otros asuntos


Querida Letizia. No existe una monarquía moderna. La monarquía es, por esencia, feudal. Los reyes no molestan, sostienen los partidarios del sistema monárquico. Pobre argumento pero válido. Eso sí, válido sólo para aquellos a quienes no moleste que la Jefatura del Estado permanezca en manos de una sola familia a perpetuidad. Muchos somos, a izquierda y derecha, quienes creemos que eso no es admisible.
Daniel Serrano, en su libro Papá cuéntame otra vez. Apuntes sobre una revolución que contar a nuestros hijos (publicado por Ariel). Este párrafo ha sido extraído del capítulo titulado Querida Letizia y en el que Daniel Serrano se dirige en primera persona a Letizia Ortiz en calidad de excompañero de la princesa, que antes era periodista y con la que coincidió en CNN+.

Y en estos días en los que la monarquía española, dicen, atraviesa por sus peores momentos, nos gustaría recordar, como hace el propio Serrano, que si conseguimos no dejarnos llevar por la influencia de la Guerra civil española en este asunto, entenderemos que hay una tendencia republicana tanto en la derecha como en la izquierda española. Que poco o nada tiene que ver una cosa con la otra pues hablamos de una jefatura de estado que bien puede ser regentada tanto por partidos conservadores como por progresistas.

Que igual va siendo hora de abandonar el argumento del papel que Juan Carlos de Borbón tuvo en la transición española e, incluso, de plantearse de una vez que tal vez no fue tan maravillosa ni la propia transición, pues a la vista están los pufos que nos dejó y que seguimos pagando treinta y tantos años después.

Y por último, tras este breve análisis, pedir al lector, al oyente, a la opinión pública que somos todos cuando abrimos un periódico, una web o encendemos la radio o el televisor, que las torpezas, sean más o menos morales, del que ostenta la jefatura del estado español y su familia, no oculten que el gobierno sigue anunciando brutales recortes y medidas que acabarán con lo único que a España podía hacer sentir orgullosa y que no es ni su rey, ni su Repsol, ni su Telefónica, sino el Estado del Bienestar.

miércoles, 11 de abril de 2012

Transporte para ricos y protesta civil

Hoy nos hemos despertado con subidas brutales en el transporte de Madrid que nos afectan a todos en mayor o menor medida aunque sólo sea aplicando el refranero español, cuando veas las barbas de tu vecino cortar, pon las tuyas a remojar. Esperanza Aguirre dice, en defensa de su medida, que son las tarifas de transporte más baratas del Europa. Será estúpida, también los sueldos españoles son de los más bajos de Europa. 


Y no sólo eso, una noticia que de verdad me aterra, la intención de criminalizar la protesta civil. Lo que nos faltaba, que se considere delito una protesta pacífica en la calle. La calle, lo único que creíamos que nos quedaba y nos la quieren arrebatar. Por Internet, lo que según ellos sean convocatorias de manifestación "violentas" podrían suponer una pena de prisión. 


Actuable.es está promoviendo la recogida de firmas para presentársela al Ministro del Interior. Pincha en la imagen si quieres firmar y disfruta de hacerlo, es posible que en breve no te permitan ni eso.


martes, 3 de abril de 2012

Recortes y sinvergüenzas

Extraído del facebook de un amigo y colaborador de este blog:

IGLESIA:-0% CASA REAL:-2% PRESIDENCIA:-3,8% INTERIOR: -4,3% DEFENSA:-8,8% EDUCACIÓN/CULTURA:-21,2% I+D+i: -34% COOPERACIÓN: -54%

Se puede escribir un texto muy largo criticando los recortes del Gobierno pero  dos líneas bastan para ponerle la cara colorada al sinvergüenza que se le ocurra defender esto. Europa contenta; España, jodida, pero mucho.


(Gracias, Marcos)

lunes, 26 de marzo de 2012

Ley de transparencia

Zapatero tuvo la idea pero la ley no llegó a ver la luz bajo su mandato pues el primer anteproyecto de la misma, presentado en 2010, no se llegó a aprobar. El actual Consejo de Ministros ha aprobado su anteproyecto de Ley de transparencia, acceso a la información pública y buen Gobierno  y lo someterá a audiencia pública durante los próximos quince días. Esta ley, querida y solicitada por diversos sectores sociales y movimientos reivindicativos podría entrar en vigor no dentro de mucho pero, ¿es ésta la ley que se ha exigido? ¿Hay poderes que se libran de verse sometidos a esta norma? ¿Se puede, con la ley en la mano, negar la administración a dar cierto tipo de información? 


Desde luego, el momento elegido para dar a luz a esta ley se podría calificar de idóneo. La clase política española atraviesa su peor momento, carece de credibilidad ante la opinión pública y ninguno de sus líderes es hoy en día bien valorado por ella. Los casos de corrupción, con sentencia o sin ella, ocupan las portadas de los periódicos nacionales e internacionales mientras la sociedad, indignada, se pregunta a dónde va a parar su dinero. 


Que las cuentas del dinero público sean públicas es un derecho del contribuyente y en todos los países europeos de más de un millón de habitantes existen leyes que regulan el acceso de los ciudadanos a este tipo de información. Nada nuevo bajo el sol; España llega tarde y mal. Y llega mal porque resulta que la Casa Real española se libra de tener que explicar públicamente la gestión de su asignación. Una vez más,  se cumple en España aquello de que la ley (así como la justicia) no es igual para todos. 

Uno de los puntos que, a priori, parecen más interesantes, consistiría en el llamado Portal de la transparencia y que ofrece un medio para reclamar información a cualquier administración pública. A tal efecto, se ha creado una página web llamada Tu derecho a saber a través de la cual, el ciudadano puede formular una pregunta para un organismo público esperando que éste le informe de ello. Sin embargo, no es oro todo lo que reluce, pues la administración tiene derecho a no contestar a dicha pregunta, acogiéndose a lo que se conoce como silencio administrativo, con lo que la solicitud puede ser desestimada sin mediar explicación alguna en el plazo de dos semanas.


Mucho es lo que hay publicado sobre este proyecto de ley y muchos los comentarios al respecto pero desde aquí nos ha llamado especialmente la atención leer el primer párrafo de la página web que el gobierno ha creado para difundirlo y recoger las opiniones de los ciudadanos y que dice así:


¿Qué es?
El amplio programa de reformas que ha puesto en marcha el Gobierno de la Nación para impulsar la creación de empleo, la recuperación económica y el bienestar social, requiere un marco institucional sólido y solvente en el que los ciudadanos puedan confiar.

Eso mismo hubiera contestado yo si me hubieran preguntado Qué es. Sin duda.